El síndrome del niño sacudido es una forma grave de maltrato infantil que puede tener consecuencias devastadoras para los bebés y niños pequeños. Ocurre cuando un bebé es sacudido violentamente, lo que puede causar daño cerebral, hemorragias internas e incluso la muerte.
¿Por qué es tan peligroso sacudir a un bebé?
Los bebés tienen músculos del cuello débiles y cerebros delicados. Cuando se les sacude, sus cerebros pueden golpearse contra las paredes del cráneo, lo que puede provocar sangrado, hinchazón y daño cerebral permanente.
Los síntomas pueden variar, pero algunos de los más comunes incluyen:
- Irritabilidad extrema
- Llanto inconsolable
- Dificultad para alimentarse
- Vómitos
- Letargo
- Convulsiones
- Pérdida de conciencia
La mejor manera de prevenir el síndrome del niño sacudido es educar a los padres y cuidadores sobre los peligros de sacudir a un bebé. Es importante recordar que nunca se debe sacudir a un bebé, sin importar lo frustrado o enojado que esté.

