Cuando un niño tiene dolor, enrojecimiento o molestia en el ojo, es fundamental buscar lesiones como la úlcera corneal. Para detectarla, usamos el test de fluoresceína:
1️⃣ Colocamos una gota de un tinte especial, la fluoresceína, en el ojo del pequeño.
2️⃣ Luego iluminamos con una luz azul. Si hay una úlcera o herida, la zona se tiñe de verde brillante. Esa mancha indica dónde está el problema.
3️⃣ Es rápido, no duele y ayuda a que el oftalmólogo decida el tratamiento para proteger la visión del niño.
Recuerda: toda molestia ocular en niñas y niños debe ser evaluada por un especialista — ¡la detección temprana puede prevenir complicaciones visuales!👁️🗨️💚

